Hablando de REBOOTS, REMAKES Y TODAS ESAS AMERICANADAS

    Actualmente en el cine están muy de moda los términos reboot y remake, sobretodo en esa casa de hacer dinero tan conocida llamada Hollywood. Esos vocablos son traducidos (sin diferenciarlos entre sí) como reinicio, rebote, refrito, vuelta a empezar, otra vez lo mismo pero peor y un largo etcétera de términos que los cinéfilos inventamos para desprestigiar estos desastres audiovisuales (aunque hay excepciones, como en todo).
    Supongo que cualquier persona interesada en el cine conoce el significado de estos dos términos, pero por si acaso alguien no está al día, los definiré en un par de líneas: un reboot es un reseteo o reinicio de una película o saga (generalmente de una saga) el cual no tiene por qué ser fiel a la original (lo que vendría siendo la vuelta a empezar), y un remake es una "actualización" de una película que se ha quedado "anticuada" y necesita un lavado de cara. Obviamente, en el 95% de los casos, este intento por modernizar un clásico acaba asqueándonos a todos porque termina siendo una mierda que ensucia el nombre de la cinta original... Pero claro, mientras se haga dinero, cualquier porquería vale (lo que yo llamo la Primera Ley de los LdA).
    Estos años, según mi punto de vista, las definiciónes están variando un poco. El porqué lo explicaré más adelante.



    ¿Quién y por qué inventó el remake? Bueno, el caso es que el dichoso remake nació casi a la vez que el cine, algo que quizás hace extrañar a alguno, pues se asocia principalmente a los últimos años. Pero la verdad es que el primer refrito de la historia cinematográfica data del año 1904.
    Todo empezó en el 1903, cuando un hombre llamado Edwin S. Porter trajo al mundo una obra audiovisual de once minutos llamada The great train robbery. Este cortometraje narraba como unos bandidos del Viejo Oeste robaban un tren y más tarde eran capturados. 
    Otro hombrecillo (el culpable de todo) llamado Siegmund Lubin pensó que la obra de Porter tenía muchos huecos en el guión y estaba mal llevada a cabo, así que decidió volverla a hacer, cambiándole algunas cosas y añadiéndole otras. Nació así el primer remake de la historia. Y resulta un poco anecdótico el hecho de que el rehacer una película surgiera como una forma de mejorar su predecesora y actualmente sirva para empeorarla [...].

Quizás por actuaciones como esta S.Lubin quisiera hacer un remake [...]

    Supongo que todos conocemos un montón de remakes horribles (también reboots, aunque de estos hay menos), pero ya que estamos os haré recordar alguno que otro:
    El planeta de los simios (2001) fue remake de El planeta de los simios (1968). Sí, la de 2001 (5,7 en IMDb) fue un remake de la original de 1968 (8 en IMDb). Y el ejemplo es bueno porque sirve para explicar otro concepto, las precuelas en forma de reboot. Vale, a alguno igual esto le suena a chino, pero tranquilos, que lo explico: este año 2017 acaba de estrenarse La guerra del planeta de los simios, la tercera parte de una trilogía que sirve de precuela a la saga original. ¿Y por qué digo que es en forma de reboot? Bueno, no es un reboot tal y como lo definí al principio, pero si nos fijamos, esta trilogía sirve como sí sola, es volver a la historia de los simios en forma de trilogía contando algo nuevo que cronológicamente pasó tiempo atrás (yo diría que es un reseteo de la saga pero contando algo diferente, así de claro).
    The Karate Kid (2010) fue remake de The Karate Kid (1984). En IMDb, la original supera a la copia por un punto (otra vez la nueva peor que la original).
    Un caso bastante especial es la saga de La Momia de Universal: la película original de 1932 tuvo cuatro secuelas, más una de la franquicia Abbott and Costello. Y nada más terminar con todas estas películas que ya empezaban a cansar al público, en el 1959 la productora Hammer Productions se aventuró a hacer un remake al que le siguieron tres secuelas más. Pero eso no fue todo, no señor, pues en el 1999 se relanzó de nuevo la franquicia en forma de trilogía (esa tan famosa con Brendan Fraser), que también tuvo su spin-off (todo muy cansino y muy repetitivo). Y no contentos con haber revivido a la dichosa momia un total de 13 veces, este año, Universal, anunciando su Dark Universe (no me extrañaría nada que cuando leáis esto se le haya cambiado el nombre, pues los derechos de este los tiene DC [...]) estrena otro remake de La momia con Tom Cruise. Vaya... Creo que nos queda momia para rato [...].
    Psicosis también tuvo su remake, Desafío Total, Halloween, Ringu (El anillo), La matanza de Texas y hasta la mismísima Perros de paja de Peckinpah. Y todas ellas fueron desastres comparadas con sus originales. 
                  
Carteles de la película original "La momia" y sus tres principales remakes. De izq. a der. 1932, 1959, 1999, 2017.
A parte de ir a peor cinematográficamente hablando, los carteles creo que cada vez también son peores.

    Me gustaría nombrar además, algunos remakes de películas no estadounidenses que Hollywood hace para conseguir dinero (Lo que yo llamo la Segunda Ley de los LdA): una película española de terror muy conocida es Rec, de Paco Plaza. A los americanos les debió de gustar la idea tanto que hicieron su remake llamado Quarantine (el cual no he visto ni pienso ver, pero del que todos dicen que es una bazofia). Otro rimeic americano que se está cociendo actualmente es el de la tan famosa película francesa Intocable. Y es algo que no se entiende, pues una película relativamente nueva (2011), ¿Qué necesidad hay? ¡por dios! Y aún hay otro caso peor, el de la película surcoreana Train to Busan (2016), que fue un tremendo éxito entre los fans del cine de terror y de la crítica. Pues el caso es que los carroñeros de los hollywoodienses van a hacer un... ¿Adivináis lo qué? Pues eso. Entonces, esto me lleva a contrastar la definición de remake con lo que está pasando en Hollywood: en mi punto de vista, actualmente un remake ya no es la actualización de una película antigua, no señor. Ahora exiten dos tipos de remakes. Los anteriormente citados, que son de los que no abundan (sí en forma de secuela, pero eso es harina de otro costal), y los nuevos a los que yo llamo... AMERIKANADAS, con K de remake. Estos vienen siendo los productos que buscan cumplir la Segunda Ley de los LdA.

    Hoy en día, las películas de superhéroes están saturando el mercado y esto provoca que se repitan partones (surge un héroe, surge un villano, héroe derrota al villano) y que las películas parezcan cromos repetidos (es algo que siento especialmente en Marvel Studios). Es una especie de efecto remake, así como el que caracteriza las series policíacas (todos los episodios son iguales). 
    El reboot está muy presente también en este tipo de películas, por ejemplo, las de Spiderman. Primero tuvimos las geniales cintas de Sam Raimi, que conformaban una trilogía. Más tarde surgieron las dos películas de The amazing Spiderman. ¿Por qué sabemos que es un reboot y no una secuela? Pues muy fácil, porque te vuelven a contar lo mismo desde el principio, como si la otra saga ni siquiera hubiera existido (otra vez los orígenes de Spidey, otra vez la muerte del Tío Ben). Ahora Marvel va a estrenar Spiderman: Homecoming, y sí, es otro reboot.

Hombre araña, con tu red, la justicia podrás hacer.


    Y ahora, tras haber desprestigiado y atacado duramente a los remakes, creo que es hora de poner unos ejemplos de por qué, a veces, valen mucho la pena:
    Hay una película que todo el mundo conoce, ganadora de 11 Óscars y protagonizada por Charlton Heston titulada Ben-Hur (1959). Lo que no mucha gente conoce es que esta Ben-Hur es un remake de la película homónima de 1925. En este caso, el remake superó sumamente a la cinta original. 
    Un caso similar es el de Scarface, el precio del poder de Brian de Palma, que fue remake de Scarface, el terror de Hampa, del 1932. 
    Otras películas remake que superaron a sus predecesoras son, por ejemplo: La mosca, Por un puñado de dólares, Casino Royale o la increíble El caballero oscuro

    Entrando ya en mi más sincera opinión personal, creo que el remake es algo que se utiliza y utilizará siempre. De hecho, cada vez más, pues las ideas empiezan a agotarse y los cineastas y estudios necesitan recurrir a historias ya existentes. ¿Es algo malo? Pues creo que no, estos son necesarios muchas veces, son algo bueno en el cine, siempre que se haga una buena "versión" o "actualización" de la original. El problema es que no se saben aprovechar bien, sobretodo Hollywood, por eso los critico tanto (nacieron para hacer cine comercial y ganar millones y millones, no se les puede pedir otra cosa [...]). 
    
    En conclusión: hay algo que tengo claro, y es que mientras se esfuercen por traer un remake o reboot original (dentro de lo que cabe), único y brillante, que merezca la pena, por mí, bienvenido sea. Pero eso sí, me molesta tremendamente que, como en el caso de Intocable o Train to Busan, los americanos se aprovechen de su éxito para hacer ellos su propia versión. Dejadlo ya, por favor.















































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